El trabajo de la doctora Elisabeth Kübler-Ross nos confirma que la muerte es un pasaje hacia otra forma de vida, y nos hace comprender que la experiencia de la muerte es casi identica a la del nacimiento, puesto que se trata del inicio de otra existencia, el paso a un nuevo estado de conciencia en el que tambien se experimenta, se ve y se oye, se comprende y se ríe, y en el que existe la posibilidad de continuar el crecimiento espiritual. Gracias a ella sabemos que una luz brilla al final del camino, y que a medida que nos aproximamos a esa luz blanca, de una claridad absoluta, nos sentimos llenos del amor más grande, indescriptible e incondicional que podamos imaginar.
En esta obra, la Dra. Kübler-Ross explora la muerte como una transición hacia otra forma de existencia. Comparando el proceso de morir con el nacimiento, describe la muerte como el inicio de una nueva conciencia donde se continúa el crecimiento espiritual. La autora sostiene que, al acercarnos a una luz de claridad absoluta, experimentamos un amor indescriptible e incondicional.